Viaje onírico a un porqué (Cuento)

Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo

Pensamiento de Friedrich Nietzsche rescatado en “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl

_____________________________________________________

Sentado, Gervasio mira el reloj por enésima vez.

Cuando la vida se vacía, no hay medida para el tiempo, pareciera que este ya no hace falta. Como figuras dalilescas los relojes se vuelven amorfos, se estiran, como las horas, los minutos, los segundos….

Hace una seña al mozo para que le acerque otro café.

Intérpretes naturales del lenguaje gestual, estos tipos se dan cuenta de todo. Son capaces de leer miserias chiquitas de las que a veces no toman cuenta ni quienes las sufren y simplemente se hacen los tontos, para no incomodar. Ellos conocen al depresivo, al chorro, al que sufre por amor, al putañero y seguramente también al que está por morir

Revisa los mensajes de su celular. Ninguno nuevo.

Cuando un perro entra en agonía, las garrapatas abandonan  su cuerpo antes que muera. Con los seres humanos debe ocurrir algo parecido. Es la naturaleza y ante ella no hay tute que valga. Todo ser viviente, sin importar el tamaño, al final cede. Es el momento en que uno entra en la amnesia de no recordar una caricia por pasión, en que hay ausencia de abrazo intenso y prolongado, cuando no se percibe ser un acompañante deseado. Los contactos son efímeros y casi por compromiso, un apretón de manos, una palmada en la espalda, un gesto optimista ante la desazón, no más que eso.

Una joven pasa por delante de él y se sienta en una mesa de manera perpendicular a la perspectiva de su mirada. Gervasio le da revista con mayor atención que al reloj. Ella abre una laptop mientras le hace el pedido al mozo.

Seguramente ahí sentadita, no esperás a nadie. Vivís tu vida despreocupada de los demás, atenta a tus cosas. Cómo han cambiado las minas! Antes no perdían la vista de lo que el macho podía querer. Hoy hacen su vida.

El mozo le deja una gaseosa sobre la mesa, y al hacerlo ella saca la vista de la pantalla un instante con una sonrisa de compromiso a manera de agradecimiento. En el salón se escucha “hay una grieta, en mi corazón”

Linda mina. Y que lejana! Podrían pasar horas y seguramente ni se daría por enterada de que tiene un observador en primera fila. Pero no tengo tanto tiempo para comprobarlo.

Con un nuevo gesto pide la cuenta que el mozo le acerca con rapidez. Deja un billete de cien, que cubre una aceptable propina, y se levanta dando una última mirada a la joven que no le quita la vista a la máquina.

La calle está despejada. Fría, húmeda y despejada.

Tarde perra. Es como para no salir de la casa. Pero a veces ¿qué puede hacer la diferencia entre la calle, la casa o cualquier otro lugar? ¿quién puede asegurar que un lugar sea mejor que otro?

Se acomoda el cuello del gabán y la bufanda cubriendo hasta la boca y cruza la calle caminando unos metros hasta el 524. Aprieta el timbre del 5ºC.

Mariel y el Capitán.

Sube por un espejado ascensor. Se mira.

Que viejo se te ve. Se te cayeron los años encima Gervasio.

  • Adelante señor Andreatos, por favor acomódese por aquí que ya lo atiende el Doctor. ¿Quiere un café?
  • No, muchas gracias, acabo de tomar
  • Siéntese por favor. Deme su abrigo que se lo guardo.

Joven, bonita, eficiente y con piernas largas. Lo que uno espera de una buena secretaria. Y aquí viene otra vez.

  • Adelante, por favor

Sala muy grande con enormes ventanales que dan a la avenida. Los cristales ahumados moteados por pequeñas gotas de agua dejan ver las copas peladas de los tilos. Sentado detrás del escritorio está quien ya conoce, enfundado en su guardapolvo blanco. En un costado metido en una burbuja de cristal un desconocido con chaqueta blanca corta, que acomoda, o hace como que acomoda instrumentos junto a un sillón.

  • Buenas tardes Gervasio ¿Cómo le va en el día de hoy? ¿preparado?
  • Bien, digamos … como se puede

¿Para qué entrar en detalles?  A veces la gente hace preguntas tan obvias que no merecerían repuestas, pero no es bueno ser descortés con quien a uno le lleva la delantera, con el que tiene el poder. Un guardapolvo blanco puede carecer de significado casi siempre, hasta que uno se adentra en circunstancias no buscadas, entonces se entrega para ser observado y manipulado. Ahí, en ese escenario la toga blanca es poder.

  • Bien Gervasio, antes de entrar en nuestro tema debemos dar un paso obligado que es el consentimiento informado. Yo le voy a explicar en detalle lo que haremos para que usted luego exprese su conformidad. Todo esto es grabado por mi asistente Eduardo y luego daremos inicio al estudio.
  • Lo que usted diga
  • Bueno, usted ha sido derivado por el Doctor Federico Gutiérrez para un estudio de “Expresión límbica”. El Selector que vamos a utilizar, como seguramente ya leyó, tiene tres funciones específicas. La primera es bloquear algunas actividades de la corteza cerebral que normalmente se encargan de filtrar pensamientos, los que terminan permaneciendo ocultos, no llegando al plano de la conciencia. La segunda es facilitar la producción de pensamientos desde la región límbica en la que están almacenadas ciertas experiencias que han sido importantes para cada uno de nosotros. La tercera y más importante para el resultado final, es que el equipo realiza la recolección de toda la información en imágenes que podrá ver luego, ya que durante el examen usted estará medio despierto pero no totalmente consciente, sino que vivirá todos esos pensamientos como sueños y muy posiblemente no recordará los detalles que luego sí le brindará el Selector. ¿Me entiende bien hasta acá?

Gervasio asiente.

Amigo, es la tercera vez que escucho el mismo verso y hasta me lo diste por escrito. Si estoy acá es porque estoy de acuerdo. No sé que puedo llegar a ganar, pero estoy seguro que estoy con poco para perder. Dale, empezá con lo tuyo.

  • El equipo no puede fabricar imágenes que no salgan desde su cerebro. Bien. Los resultados son satisfactorios en el noventa y uno por ciento de los casos de acuerdo a la encuesta de satisfacción que realizamos a los pacientes al finalizar. Los resultados negativos tienen más que ver con la historia del paciente que con el método en sí mismo. Sepa usted que estamos trabajando con tecnología de avanzada, y a manera de reafirmar lo dicho remató con “que utilizan en la NASA para seleccionar los mejores pilotos”.
  • ¿A qué se refiere con la historia del paciente?
  • Me refiero a que hay cuestiones del pasado que todos hemos dejado en el rincón de los olvidos y que aprovechan a expresarse en esta liberación de pensamientos. A veces esas imágenes no son del todo gratas. Esta luego en manos del paciente y eventualmente su médico de cabecera el trabajar sobre ellas. Lo que obtendremos es solo información. El equipo no dice si es buena o mala ni cómo sacarle provecho.

Gervasio deja entrever cierto estado de incertidumbre. Especula con lo inútil del procedimiento pero no con un resultado desagradable.

El médico la percibe, pero avanza con mayor énfasis de su voz como para dispar dudas.

  • En cuanto a riesgos, estos son mínimos y se relacionan con estimulación intensa de la región límbica que puede causar sueños muy vívidos en las noches posteriores y en algunos casos cierta sensación de cansancio durante el día. No hay dolor ni tampoco ninguna posibilidad de alteraciones orgánicas de su cerebro. Lo que el selector acciona es transitorio y reversible. En cuanto a fármacos, solo utilizaremos un inductor por inhalación. ¿esta entendido?
  • Si Doctor, ¿donde firmo?
  • ¿Pudo leer todo lo que le di?
  • Si, por supuesto
  • ¿Tiene alguna pregunta para realizar?
  • No
  • Pues bien, Eduardo por favor hacele firmar mientras que programo el equipo

El asistente le hace firmar dos copias y luego lo mismo al galeno. Lo lleva al sillón profundo y cómodo como los de primera de un Jumbo. Por encima de la cabeza le acomoda un arco de 40 centímetros de un material reluciente como acero inoxidable y de un espesor considerable. En un costado del sillón el médico maneja la pantalla de programación del equipo. El asistente le reclina el respaldar, extiende un piecero y le baja el arco rodeando su cabeza.

Acá estoy listo para el lanzamiento al interior de mi mente. ¿Encontraré tanta mierda como acá afuera? Vamos a ver, una experiencia hacia el cerebro límbico.

  • Ahora respire tranquilo, dice Eduardo mecánicamente mientras le coloca una mascarilla, respire hondo y tranquilo.

Las lámparas del techo se apagan y una luz azul que parece brotar desde el piso invade la burbuja de cristal generando un ambiente psicodélico.

Esto es como fumarse un porro que no tiene olor. Estoy como flotando y voy lento hacia una luz que crece y veo el cielo celeste y diáfano…..

…………………………………………………………………………………………………………………………

  • Abra los ojos Gervasio, que el viaje ha terminado ¿me escucha?

Frente a él, el poder del guardapolvo blanco

  • ¿Cómo se siente Gervasio? pregunta el asistente.

Callado asiente con la cabeza. Abre los ojos y ve las luces del techo prendidas. La secretaria de piernas largas le acomoda el sillón y le acerca un vaso de agua fresca. Toma un sorbo y se da cuenta que tiene la boca pastosa. Siente que el aire se enfría y nota las axilas transpiradas.

  • Bueno Gervasio, aquí estamos, le dice el médico a manera de introducción, mientras que una pantalla baja mecánicamente del techo de la burbuja. En los próximos minutos verá lo que tiene para contar su subconsciente. Luego si usted quiere, hablaremos. Nuestro anhelo es que este material responda a lo que usted necesita. Lo dejaremos solo para que lo vea con tranquilidad. Cuando termine o cuando quiera verme solo tiene que apretar este botón. Este control es como el de un televisor para ver o parar cuantas veces quiera. Yo esperaré en la sala de al lado. Tenemos todo el tiempo que este proceso requiera.

El asistente le coloca unos anteojos que están conectados a la programadora. Las luces se atenúan hasta dejar la burbuja en penumbras mientras la pantalla se enciende y empieza una secuencia de imágenes en 3D.

Una villa, una playa con acantilados y un mar muy azul. Luego un muelle con barcos grandes, realmente enormes. Unos naipes con mujeres desnudas y una foto color sepia del Partenón sobre una mesa. Un hombre sonriente de fino bigote en un primerísimo plano y detrás de él la cara de una nena de pelo ondulado y mirada triste. Aparecen pinturas, muchas pinturas y manos coloreadas que colorean un lienzo enorme, como los barcos del muelle y en un costado sentada, la nena de pelo ondulado con la mirada triste. En una gran sala con las pinturas enormes, una mujer de piel bronceada y pelo suelto y ondulado ríe con placer sentada en una alfombra y muestra una copa de vino, y se adivina la llama de un hogar encendido cuya luz da reflejo en el rostro broceado de esa mujer. En un costado, también sentada en el piso, la nena de pelo ondulado que sigue con la mirada triste. Otro día soleado sobre la playa con acantilados y manos coloreadas que colorean sobre lienzos blancos. El hombre del fino bigote sonríe y la mujer de piel bronceada tiene el pelo flotando con el viento. Sentada sobre una roca la mirada triste de la nena de pelo ondulado. Las manos coloreadas ahora colorean la piel bronceada de la mujer que ríe y ofrece una copa de vino sentada sobre la alfombra de la enorme sala. Detrás de ella se hacen gigantes los ojos tristes de la nena de pelo ondulado y quedan congelados en la pantalla. Aparecen manos coloreadas que colorean los ojos tristes de la nena de pelo ondulado.

En medio de la oscuridad de la burbuja Gervasio Andreatos siente que el pecho le revienta de dolor hasta que por fin explota en llanto desconsolado y lágrimas que no encuentran pudor que las  pueda contener. Su pecho se convulsiona en estertores de gemidos y se acurruca en el sillón sacándose los anteojos y dejando que sus labios emitan un lamento eterno que se repite una y otra vez ……”mi chiquita”………una y otra vez. Con los ojos cerrados deja que se vaya el tiempo y con él , poco a poco, también el dolor del pecho. Las lágrimas siguen brotando pero ahora sin gemidos. Se sienta nuevamente, se enjuga las lagrimas con la manga de su camisa y con las palmas de sus manos y ve las imágenes una vez más y otra.

Luego se queda inmóvil, en silencio, en penumbras.

Por fin, aprieta el botón.

No quiere hablar y tampoco retiene mucho de lo que le dicen. Se quiere ir. Acuerda un nuevo encuentro para el día siguiente y se retira con una carpetita en mano.

Afuera la calle despejada, fría y húmeda le hace acomodar el cuello del gabán y la bufanda para taparse hasta la boca. Cruza y entra al café que a estas horas está casi vacío, porque la gente de hogar ya está con los suyos y los que no lo son, igual prefieren no andar mostrando la nariz por ahí. Sin mirar a los parroquianos busca una mesa frente a la ventana.

Pide un café.

Abre la carpeta y encuentra abrochado la copia del consentimiento y detrás otra hoja cuyo encabezado lee mecánicamente.

Paciente Gervasio Andreatos

Edad: 61 años

Médico de cabecera Dr. Federico Gutierrez

Diagnostico de base Carcinoma de pulmón

Devolución del paciente: ………………………………………………………..

Cierra la carpeta y mira hacia la calle despejada que seguramente esta fría y húmeda.

Toma el café mientras deja escapar la mirada sin rumbo a través de la ventana.

Parece salir de su letargo, abre sus manos curtidas con pintura vieja bajo las uñas y pone las palmas frente a sus ojos, rojos y húmedos.

Le hace una seña al mozo que se acerca y escucha el pedido.

En un par de minutos Gervasio tiene sobre la mesa un lápiz, un par de corchos, un plato y una cajita de fósforos. Con la habilidad de quien realiza una tarea habitual enciende fósforos para quemar uno de los corchos.  Abre la carpeta y toma la hoja del reporte, pero la da vuelta y la coloca frente a si en sentido horizontal. Sus manos se comienzan a mover diestras con el corcho quemado en la mano y una servilleta de papel en la otra. Al principio grandes trazos sobre toda la extensión de la hoja, retoques con la servilleta para suavizarlos, luego trazos más pequeños con el lápiz. Moja un extremo de otro corcho en el pocillo de café frío y  aplica dando ciertos remates.

Toma la hoja y la coloca entre las manos frente a sus ojos aún irritados. Al hacerlo siente que detrás alguien observa y entonces gira su cabeza. Parada a solo centímetros la chica de la laptop deja ver sus dientes en una gran sonrisa

  • Hermosos ojos tristes, le dice y sin esperar comentario alguno camina en dirección a la salida, como si el ser descubierta significara el final del espectáculo. Al hacerlo apoya levemente su mano sobre el hombro de Gervasio.

Él la sigue con la mirada hasta la puerta y luego vuelve sobre su hoja. La da vuelta sobre el lado del reporte, la coloca en posición vertical sobre la mesa. Se limpia las manos tiznadas con una servilleta y con el lápiz escribe con letra globosa “Ya encontré un porqué. Tengo mucho por hacer. Ahora les toca a ustedes fabricarme el tiempo”

 

lopezsanti

Medico cardiólogo Apasionado de la fotografía, la musica y las letras

14 comments

  • Buen viaje para alguien que tiene las horas o los días contados; quién no anhelaría ante situaciones límites o terminales un porqué para poder estirar un poco más el tiempo, solo faltaría encontrar el cómo, nada más y nada menos.
    Buen cuento, matizado con múltiples colores y figuras; ficción que roza una probable realidad no tan imposible o lejana; realidad que en algún momento será…, y no nos sorprenderá tanto como para dejarnos sin aire, como todo lo que se observa y se va conociendo sobre las funciones cognitivas y sobre neurociencias.
    Por momentos, me vino al recuerdo Las Memorias de Adriano, también Lobos Antunes y Rita Charon. Medicina y narrativa (narratología), está en el tapete, lo viene haciendo muy bien Daniel Flichtentrei.
    Un abrazo, me gustó mucho.

    Me gusta

    • Gracias Ramon por tu aporte. El disparador del cuento terminan siendo la frase de Nietzsche y particularmente la obra de Frankl. Ellas me marcaron de manera indeleble hace 35 años. El resto son las experiencias de hombres y mujeres que se debaten frente al dilema de bajar los brazos o encontrar un camino, que es lo que Frankl llama “un sentido”. En este caso particular, el arte juega un rol en el protagonista. La interpretación de varios puntos relacionados con el viaje onírico quedan en manos del lector. Abrazo

      Me gusta

  • Me sentí en cada una de las palabras de este bello y desolado personaje… ¿de que esta hecho el tiempo si no podemos llenarlo de nuestros sueños?.

    Un cuento que me permitió tener mi propio viaje onírico, a mi porque, a la búsqueda constante del como vivir mi tiempo! Excelente!

    Me gusta

  • Emocionante, vibrante. Nada menos que subyaciendo en el relato, enfrentados, Nietzsche y el maestro Víctor Frankl. Gervasio sabe que es la hora de quemar muchos papeles de su archivo, papeles que nunca más volverá a leer y, quizás, que tampoco quiere que nadie los lea. Así se nos presenta la vida, con reflejos nuestros en el quehacer del otro, su proyección. La idea de la existencia y su finitud.
    Muchas gracias por este obsequio que valoro enormemente.
    Raúl J.M. Salas

    Me gusta

    • Gracias Raúl por la devolución. Nada alimenta mas la pluma que el saber que las letras encerradas en un papel algún día, al fin, recalan en una playa y entonces alguien las lee. En ese momento el relato adquiere otra dimensión proyectado por el aporte creativo del lector.

      Me gusta

  • Hay una “apelacion” desesperada a la manera de medir el tiempo-vida.POne en el tapete este dilema…¿El tiempo se mide siempre con relojes y calendarios…?Una vez le pregunté a Falú,chicanero yo,El otro dilema cercano el valor y el precio…Me acuerdo que le pregunté c¿Cuanto vale en dolares dos o tres abrazoas mas con su padre enun anden de Salta?E padre de Eduarod habia fallecido hacia mucho…¿Lo pagaria con horas de vida?Ademas de la motivacion movilizadora tan bien planteada en el limite vital por Ricardo y tan bien escrito….

    Me gusta

    • Querido Antonio, en el ida y vuelta de lo que se comparte, el objeto, en este caso un cuento, adquiere una dimensión distinta y es como una piedra que se trabaja adquiriendo tantas facetas como lectores tenga. Por eso gracias por la devolución y por darle riqueza a una historia. Abrazo

      Me gusta

      • Uy, uy, uy, qué tema este del tiempo que se mide por orden la burocracia vital !!!! Confieso públicamente que he perdido mucho tiempo meditando sobre “el tiempo”. Y lo grave de ello que estoy a punto de rendirme porque el tiempo que me queda de vida es menor al que viví. Raúl

        Me gusta

      • Por eso me gusta el surrealismo donde el tiempo es blando, como los relojes de Dali. Me puedo proyectar hacia el pasado de la infancia o al futuro sin darme cuenta de los años de mi cuerpo. El cuerpo deja de ser un obstáculo cuando decido caminar sobre la imaginación.

        Me gusta

  • El tiempo, la soledad y la enfermedad… Pensamientos y sensaciones recurrentes para mí. El no haber disfrutado más. Ser feliz c9n todo lo que eso implica.
    Y mis lágrimas son impagables porque soy esa niña callada y mirada triste….
    Gracias! Me encantó pero hoy no quiero bucear más que hasta aquí

    Me gusta

  • Claro que el tiempo es inasible o mensurable según, depende de donde y como lo abordemos, hace unos meses en Asia menor Vietnam, Camboya etc, asumi por demanda vital, escencial, y de subsistencia quizás, que mi ritmo natural, mi tiempo, debía dejar el frenesí y la vorágine cotidiana de las formas “occidentales”; el budismo, los silencios, la contemplación, corren por otro andarivel, necesitamos hacer una pausa para lograr inmersión en esas culturas, sino sería en vano. Que buenas derivaciones despierta el Cuento de Ricardo, vuela la imaginación. Abrazos.

    Me gusta

    • Yo creo en la incidencia. Hay situaciones puntuales que actúan sobre nosotros haciendo que cambiemos la perspectiva desde la cual valoramos nuestra realidad. Abrazo

      Me gusta

Submit a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s